Entendemos la bioconstrucción como un enfoque integral de diseño y construcción orientado a la creación de edificaciones saludables, energéticamente eficientes a lo largo de todo su ciclo de vida y ejecutadas con materiales respetuosos con las personas y con el entorno.
Nuestro enfoque combina salud, confort y sostenibilidad, tanto en la fase de construcción como en el uso cotidiano del edificio.
Vivimos y trabajamos dentro de los edificios; son, en cierto modo, nuestra segunda piel. Pasamos en ellos la mayor parte de nuestro tiempo y las condiciones de estos espacios influyen directamente en nuestro bienestar físico y mental. Por ello, apostamos por diseñar edificaciones sanas, capaces de favorecer la salud, el confort y la calidad de vida de quienes las habitan, aplicando criterios que pueden entenderse como una verdadera medicina del hábitat.
La edificación convencional suele ignorar muchos de los factores que afectan al organismo humano. En nuestros proyectos analizamos, entre otros, los siguientes aspectos:
Partiendo de la constatación de que los recursos del planeta son limitados, entendemos que el confort debe ser compatible con la sostenibilidad a largo plazo.
Para ello apostamos por:
En este ámbito, aplicamos criterios y sistemas propios de la edificación pasiva, trabajando bajo el estándar Passivhauscomo referencia de máxima eficiencia y confort.
Entendemos la construcción como un proceso con un ciclo de vida completo: el edificio nace, se utiliza y, llegado el final de su vida útil, debería poder reintegrarse en el entorno.
Por ello, priorizamos el uso de materiales:
Este enfoque permite reducir residuos, minimizar el impacto ambiental y avanzar hacia una construcción verdaderamente responsable.